Los tengo sentados ante mí, enviándome con su sonrisa signos de acercamiento, zabarreras del conocimiento. ¿Me están abriendo una puerta con su sonrisa ? No sé, se lo pregunto a ellos. “Usted sabrá, pero se ha dicho que la sonrisa es la luz de nuestro corazón, la que genera actitudes positivas, la que abre muchas puertas y nos facilita el camino para llegar a los demás. La risa nos predispone a estar de una determinada manera”, me dice Castellví.
Ver todo el articulo aparecido en el Faro de Vigo (domingo 9-12-2008)